• BOGOTA-MARKET
  • fida
  • ANNECY
  • bomm
  • Festival Itinerante de Artes Audiovisuales Colombianas

"París siempre es una buena idea". Audrey Hepburn (Sabrina)

pelicula el concierto
EL CONCIERTO

EL CONCIERTO (Le Concert)
Un entretenido, divertido e inteligente filme que nos recuerda que el cine puede tener todos los elementos de una buena película y ser muy entretenido.

Ficha técnica
Título original: Le concer
Año de producción: 2009
Distribuidora: Vértigo Films
Clasificación: Todos los públicos
Director: Radu Mihaileanu
Guión: Radu Mihaileanu, Matthew Robbins, Alain-Michael Blanc
Música: Armand AmarFotografía: Laurent Dailland
Intérpretes: François Berléand (Olivier), Mélanie Laurent (Anne-Marie), Alexei Guskov (Andrei), Dimitri Nazarov (Sacha), Valeri Barinov (Iván), Miou-Miou (Guylène)


Sinopsis

Andrei Filipov trabaja como limpiador en el Bolshoi, pero hace treinta años era el director de orquesta del gran teatro ruso. Su negativa a desprenderse de sus músicos judíos le llevó al ostracismo durante la época de Brezhnev y ahora vive de los recuerdos. Un día, limpiando el despacho del jefe, lee una invitación por fax para que la orquesta del Bolshoi dé un concierto en París. Decidido a tomarse la revancha, Andrei reúne a sus viejos compañeros para intentar suplantar a los actuales músicos.

Inspirada en el caso real de un ciudadano ruso, "El concierto" sigue la odisea de los antiguos músicos de la orquesta del Bolshoi en su intento por suplantar a los componentes actuales para una actuación en el Teatro de Châtelet de París. La comedia y la música se dan la mano inevitablemente con la represión en la antigua Unión Soviética, el olvido de los artistas y el diálogo intercultural entre las distintas nacionalidades. De hecho su director, el rumano Radu Mihaileanu (El tren de la vida), reconoce que El concierto final se convierte en una metáfora de las relaciones entre el individuo y la colectividad. La película es una co-producción entre Francia, Bélgica, Rumanía e Italia, multiculturalidad que también se aprecia en los escenarios del rodaje.

Nota: El elenco de actores respeta el origen de cada personaje. Aleksei Guskov, un intérprete muy reconocido en Rusia, se enfrenta a su papel más internacional en compañía de Dmitri Nazarov y Valeriy Barinov. Junto a ellos, la francesa Mélanie Laurent (Malditos bastardos), y el co-protagonista de "Cash", François Berléand. "El concierto" fue nominada a 6 César, entre ellos mejor película, mejor director y mejor guión original.

ENTREVISTA AL DIRECTOR RADU MIHAILEANU

Realizada por www.cine.estamosrodando.com

¿Cómo nace el proyecto?

Primero se puso en contacto conmigo un productor, que me propuso una sinopsis escrita por dos autores jóvenes: se trataba de una falsa orquesta del Bolshoi que se presentaba en París. Me gustaba mucho la idea principal, el resto menos. Así que le pregunté al productor si podía desarrollar mi propio guión partiendo de esa idea y me dijo que sí.

¿Cómo fue la escritura del guión?

Con mi cómplice Alain-Michel Blanc, primero nos fuimos a Rusia dos semanas para conocer a las personas en las que, después, se inspirarían los personajes. Estos encuentros dieron lugar a un gran número de diálogos, escenas e ideas que terminaron tomando cuerpo en el guión. Fue en 2002, antes del rodaje de 'Va, vis et deviens'. Cuando en Productions du Trésor retomaron el proyecto del Concierto, nos planteamos rodar la película en inglés con actores americanos. Por suerte, el destino no lo quiso así y volvimos a los idiomas originales de la historia: el francés y el ruso. La estructura del guión sufrió otro reajuste con ese nuevo trío que se formaba: el productor Alain Attal, Alain-Michel Blanc y yo.

Volvemos a encontrar en 'El concierto' el tema de la impostura positiva.

Es un tema que me persigue a mi pesar. Quizá se deba al hecho de que mi padre, que se apellidaba Buchman, tuvo que cambiarse de apellido durante la guerra para sobrevivir. Se convirtió en Mihaileanu para no perecer durante el régimen nazi y luego en el estaliniano. Pero yo viví todo aquello de una manera positiva, hay en mí un conflicto entre estas dos identidades. Por otra parte, he sufrido durante mucho tiempo por ser considerado un "extranjero", da igual

donde esté - en Francia o en Rumanía - y, evidentemente, en cualquier otra parte. Hoy, lo veo como un elemento enriquecedor y estoy contento de estar en todas partes, al mismo tiempo dentro y fuera. Seguramente por eso mis personajes tienen muchas dificultades al principio y se hacen pasar por lo que no son, para liberarse de sí mismos y tratar de tender un puente hacia los demás.

Desde el primer momento, la película arranca con un toque de ironía con la manifestación de ex comunistas que son, de hecho, extras...

Cuando viajé a Rusia con Alain-Michel Blanc, nos chocó mucho esta manifestación que se celebra todos los domingos por la mañana en Moscú y que cristaliza la paradoja de la nueva sociedad rusa: por un lado, ex comunistas nostálgicos, vendedores de medallas que colocan toda su mercancía entre manifestantes y turistas y, por otra parte, los nuevos capitalistas puros y duros. En medio de un montón de gente, algunos muy perdidos. El contraste me parece trágico y cómico a la vez.

A través de la metáfora del concierto, la película habla de las relaciones fundamentales entre el individuo y la colectividad.

Cuando estaba haciendo las mezclas de audio comprendí que esta metáfora también reside en la propia elección del concierto que se interpreta al final de la película: el Concierto para violín y orquesta de Tchaikovsky. Para mí, se trata realmente de la relación entre el individuo y la colectividad lo que nos remite a la crisis actual. Hoy en día constatamos que hemos alcanzado el grado máximo del individualismo y que los seres humanos se sienten en una posición inestable con respecto al mundo: les gustaría mantener los derechos fundamentales del individuo aunque inscritos en una sociedad un poco más solidaria. He descubierto que este concierto de Tchaikovsky no podía ser armonioso si el violín y la orquesta no eran complementarios: si el violín no toca bien, la orquesta se pierde, y al revés. Los dos son indisociables. La crisis lo demuestra con violencia: la relación entre individuo y colectividad tiene que ser muy fuerte y, para encontrar la armonía -o la felicidad-, hay que tratar de tocar lo más al unísono posible.

ENTREVISTA A LA ACTRIZ MÉLANIE LAURENT

Realizada por www.cine.estamosrodando.com

¿Qué es lo que le interesó del guión?

Desde el primer momento me cautivó esta banda de personajes eslavos tan "viejas glorias" y me sedujo la alternancia, tan rítmica, entre escenas cómicas y momentos de pura emoción. El guión

manejaba temas que me tocaban de manera muy personal: el comunismo y la esperanza que suscitó, los ideales desaparecidos desde hace mucho tiempo, a los que algunos se apegan, el

poder de la mafia rusa, etc. Detrás de la comedia y ese aire ligero, subyacía una cuestión política que me gustaba mucho. En cuanto a mi personaje, la perspectiva de tocar un instrumento -aunque sólo fuera mimando los movimientos- me entusiasmaba. Me gustaba también que se tratara de un auténtico papel de mujer, incluso un poco mayor que yo.

Para usted, ¿quién es Anne-Marie Jacquet?
Es una mujer bastante fría, obsesionada con la música, que vive en su propio mundo. Pero, sobre todo, controla muchísimo sus emociones hasta la última escena en la que se deja embargar completamente por ellas. Lo más difícil era forzarme a no sonreír. Yo soy muy expansiva en la vida real y tuve que trabajar al máximo la contención. Incluso batallé un poco con Radu porque me parecía demasiado dura con Guylène.

¿Cuál son sus sentimientos hacia Andrei?

una inmensa admiración por él. Probablemente sea él el que le inspiró para dedicarse a este oficio: seguramente ha escuchado sus grabaciones en continuo durante años y es lo que la impulsa hoy en día. Por otro lado, lo que es interesante, es que nunca ha interpretado a Tchaikovsky, sin que haya una razón objetiva para ello. Decide arriesgarse muchísimo interpretando el concierto, en un momento crucial de su carrera, porque se trata de Andrei. Así, aceptará bajar la guardia y adaptarse a los métodos de trabajo tan poco ortodoxos de estos músicos rusos.

¿Qué tal fue eso de aprender a tocar el violín?

Me entrené durante tres meses con una profesora extraordinaria, Sarah Nemtanu, primer violín solista de la Orquesta Nacional de Francia, que se ha convertido en una amiga. Gracias a ella, viví con una orquesta y vi cómo funcionaba. Eso me ayudó a abordar el personaje y a adquirir algunas técnicas de cómo sujetar el violín y el arco.

¿Hubo algo que le resultara especialmente difícil?

Soy zurda y el violín es el único instrumento no reversible: la mano derecha sujeta el arco, ¡una verdadera pesadilla para mí! Es un movimiento tan poco natural para mí, que terminé con una tendinitis. La escena del concierto es de una intensidad increíble. Es una escena que me marcó realmente. Ni siquiera Radu había previsto que consiguiéramos provocar tanta emoción. Me dejé embargar totalmente por la música y viví un momento de trance. Tuve que parar porque estaba temblando: dejé el violín y, literalmente, escupí unas lágrimas. Tuve la sensación de que mi cuerpo se convertía en música. Era tan fuerte que estuve a punto de desmayarme.

bajos6
 

Bookmaker artbetting.co.uk - Bet365 review by ArtBetting.co.uk

Bookmaker b.artbetting.gr review by ArtBetting.gr

Germany bookmaker b.artbetting.de review by ArtBetting.de

Premium bigtheme.net by bigtheme.org